El cambio

—¿Qué le sucede a nuestro hijo? Ayer le sorprendí llorando delante del iPad. Cuando le pregunté qué le pasaba me dijo: «Déjame, mamá, que ya soy mayor». Y yo le dejé en su amarga soledad.

—Amarga soledad… Amarga soledad…  Se nota tu afición a la poesía— respondió el marido—. No te preocupes demasiado, mujer. Está dando el cambio. Solo le podremos ayudar si no pierde la confianza en nosotros. Es hora de ir soltando la cuerda. El chico tiene que aprender a valerse por sí mismo.

—Tienes razón, querido, pero yo sufro como madre. La verdad es que he sufrido siempre desde que vino al mundo. Así soy. No lo puedo remediar.

—Un poco sí…,  querida. De todos modos, urge que sepamos qué le entristece.

El encuentro entre madre e hijo fue providencial.

—¿Con quién estabas hablando, hijo? ¡Estás solo!…

—Hablo con Siri.

—¿Siri? ¿Quién es Siri?

—Mi asistente inteligente.

—No conozco a ese o a esa tal Siri.

—Claro, porque tú no estás en el mundo de Apple.

—Bueno, yo sé que estoy en este mundo. El tuyo no sé cuál es.

—Escucha, mamá: si digo «Oye Siri, ¿qué tiempo está haciendo hoy?» te dará el parte meteorológico.

—¿Será posible?

—Sí, fíjate.

La madre quedó impresionada frente a las muchas posibilidades de la aplicación para responder a las preguntas tan variadas que su hijo iba planteando. Incluso Siri llegó a contarles un chiste que les hizo reír de buena gana.

—Hijo, Siri no es tu verdadero problema…— dijo de repente la madre—. ¿Qué te pasa?

—Que Siri no contesta a lo que me preocupa de verdad. No me puede comprender. Nadie me comprende. Ni yo mismo me comprendo… Esto, ¿te pasó a ti a mi edad?

—Claro que sí, hijo, aunque en esa época no existía Siri —respondió la madre con una sonrisa en los labios—. ¿Crees tú que eres un selenita?

—¿Un sele… qué?

—Un habitante de la Luna, una persona distinta a todas las demás.

—No, claro que no. Pero me siento muy raro.

—Hijo, si tú eres un raro yo sería una rara.

Esta salida de su madre volvió a hacer reír a ambos.

—Mira, hijo, habla con tu padre que pasó por lo mismo que estás pasando tú cuando tenía tu edad. Él no es Siri. Confía en que te sabrá comprender.

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